Cuando tus mayores empiezan a necesitar ayuda, cada día sin una solución pesa más.
Primero son pequeños olvidos. Luego comidas mal hechas, medicación sin tomar, menos movilidad o alguna caída. Tú intentas llegar a todo, pero cada semana sientes que el cuidado ya no puede depender solo de ti.
Detectar el momento a tiempo evita decidir desde el agotamiento.
Acompañamiento para ordenar lo urgente sin perder de vista lo importante.